Las estrellas
Las estrellas son astros luminosos formados por enormes acumulaciones de un gas: el hidrógeno. En su interior se producen reacciones atómi- cas (reacciones que alteran la estructura interna de sus átomos) que des- prenden cantidades inmensas de energía en forma de luz y de calor.
El tamaño de las estrellas varía mucho, desde las supergigantes –que pueden ser mil veces más grandes que el Sol–, hasta las enanas, cuyo tamaño puede ser incluso inferior al de la Tierra.
El brillo de las estrellas depende de la energía que desprenden por uni- dad de tiempo. Las estrellas gigantes son muy brillantes, debido a que desprenden gran cantidad de energía en poco tiempo, por ello su vida es mucho más corta que la de las estrellas enanas.
El color de las estrellas depende de la temperatura de su superficie, que varía entre los 3 000 oC en las estrellas rojas, los 6 000 oC en las amarillas y los 50 000 a 100 000 oC en las estrellas azules.

METEORITOS
Las estrellas son astros luminosos formados por enormes acumulaciones de un gas: el hidrógeno. En su interior se producen reacciones atómi- cas (reacciones que alteran la estructura interna de sus átomos) que des- prenden cantidades inmensas de energía en forma de luz y de calor.
El tamaño de las estrellas varía mucho, desde las supergigantes –que pueden ser mil veces más grandes que el Sol–, hasta las enanas, cuyo tamaño puede ser incluso inferior al de la Tierra.
El brillo de las estrellas depende de la energía que desprenden por uni- dad de tiempo. Las estrellas gigantes son muy brillantes, debido a que desprenden gran cantidad de energía en poco tiempo, por ello su vida es mucho más corta que la de las estrellas enanas.
El color de las estrellas depende de la temperatura de su superficie, que varía entre los 3 000 oC en las estrellas rojas, los 6 000 oC en las amarillas y los 50 000 a 100 000 oC en las estrellas azules.
Las constelaciones
Una constelación se define como la región del espacio, hasta el infinito, que queda dentro del perímetro constituido por un determinado grupo de estrellas.
Entre las constelaciones más conocidas están la Osa Mayor, la Osa Menor, las constelaciones zodiacales, Pegaso, etc. En la Osa Menor se encuentra la Estrella Polar
Una constelación se define como la región del espacio, hasta el infinito, que queda dentro del perímetro constituido por un determinado grupo de estrellas.
Entre las constelaciones más conocidas están la Osa Mayor, la Osa Menor, las constelaciones zodiacales, Pegaso, etc. En la Osa Menor se encuentra la Estrella Polar
La Estrella Polar sirve para saber
donde está el Polo Norte ya que, a
diferencia de las otras estrellas, se
mantiene fija sobre dicho punto
durante todo el año. Ello se debe a
que se encuentra en el eje imaginario
de giro de la Tierra sobre sí misma.
Para localizarla se suele utilizar una
constelación próxima, la Osa Mayor,
sabiendo que está a cuatro veces la
|
La distribución de las estrellas parece siempre la misma pero, en realidad, cambia lentamente a lo largo de los años. Las antiguas civilizaciones
se fijaron en las formas que algunos conjuntos de estrellas brillantes parecían formar en el cielo y les dieron nombres relacionados con leyendas mitológicas. Cada uno de estos grupos de estrellas es una constelación.

Las galaxias y nebulosas
Entre las acumulaciones de materia del Universo podemos distinguir las galaxias y las nebulosas.
Las galaxias son inmensas agrupaciones de estrellas, acompañadas de enormes nubes de gas y polvo cósmico, que se mueven juntas por el espacio. Las galaxias más pequeñas contienen unas 100 000 estrellas, mientras que las galaxias más grandes pueden tener más de tres billones de estrellas. La Vía Láctea y Andrómeda son dos ejemplos de galaxias.
Según su forma se pueden agrupar en galaxias espirales, elípticas e irregulares. I Las galaxias espirales tienen un aspecto de rueda, de la cual salen
varios brazos.
I Las galaxias elípticas tienen forma de balón de rugby. I Las galaxias irregulares no tienen forma definida.
Las nebulosas sólo son nubes de gas y polvo cósmico que están ilumina- das por estrellas.
Entre las acumulaciones de materia del Universo podemos distinguir las galaxias y las nebulosas.
Las galaxias son inmensas agrupaciones de estrellas, acompañadas de enormes nubes de gas y polvo cósmico, que se mueven juntas por el espacio. Las galaxias más pequeñas contienen unas 100 000 estrellas, mientras que las galaxias más grandes pueden tener más de tres billones de estrellas. La Vía Láctea y Andrómeda son dos ejemplos de galaxias.
Según su forma se pueden agrupar en galaxias espirales, elípticas e irregulares. I Las galaxias espirales tienen un aspecto de rueda, de la cual salen
varios brazos.
I Las galaxias elípticas tienen forma de balón de rugby. I Las galaxias irregulares no tienen forma definida.
Las nebulosas sólo son nubes de gas y polvo cósmico que están ilumina- das por estrellas.
La Vía Láctea
La Vía Láctea es la galaxia en la que nos encontramos. Es una galaxia espi- ral constituida por unos 100 000 millones de estrellas, una de las cuales es el Sol. Estas estrellas se agrupan en un núcleo central en tres brazos principales largos y en dos brazos secundarios un poco más cortos.
Las estrellas que forman parte de la Vía Láctea giran alrededor de su núcleo central. El Sol, que se encuentra en uno de los brazos de la galaxia, tarda 225 millones de años en dar una vuelta completa alrededor del núcleo de la Vía Láctea.
Las dimensiones de la Vía Láctea son: 100000 años luz de longitud y 20 000 años luz de anchura.
La Vía Láctea es la galaxia en la que nos encontramos. Es una galaxia espi- ral constituida por unos 100 000 millones de estrellas, una de las cuales es el Sol. Estas estrellas se agrupan en un núcleo central en tres brazos principales largos y en dos brazos secundarios un poco más cortos.
Las estrellas que forman parte de la Vía Láctea giran alrededor de su núcleo central. El Sol, que se encuentra en uno de los brazos de la galaxia, tarda 225 millones de años en dar una vuelta completa alrededor del núcleo de la Vía Láctea.
Las dimensiones de la Vía Láctea son: 100000 años luz de longitud y 20 000 años luz de anchura.
El sistema solar
El sistema solar es el sistema planetario formado por la estrella central, llamada Sol, y el conjunto de astros opacos que giran a su alrededor, atraídos por su fuerza de gravedad. Estos astros son: 8 planetas, 3 planetas menores, 61 satélites y numerosos asteroides, meteoritos y cometas.
El sistema solar se encuentra en uno de los brazos de la Vía Láctea.
4.1 El Sol
El Sol es una estrella enana de color amarillo. Su temperatura interna es de 15 000 000 oC y la de su superficie es de 5 500 oC. En su núcleo, los áto- mos de hidrógeno reaccionan entre sí constantemente, originando otro elemento, el helio, y produciendo una inmensa cantidad de energía, que asciende a la superficie y desde allí se transmite en forma de luz y calor.
El Sol se formó hace unos 4 600 millones de años, a partir de una acu- mulación de gas y polvo cósmico, cuyo hidrógeno rápidamente empezó a reaccionar y liberar energía. Cuando se agote todo su hidrógeno, dentro de otros 4 600 millones de años, el Sol se apagará.
4.2 Planetas, planetas menores y satélites
Un planeta es un astro opaco redondo que gira alrededor del Sol y que domina su entorno. Esto quiere decir que su masa es suficientemente grande como para atraer la mayor parte de la materia que se aproxime a él. Los ocho planetas del sistema solar, ordenados de menor a mayor distancia del Sol son: Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno.
Un planeta menor es un astro opaco redondo que gira alrededor del Sol y que no domina su entorno, aunque como mínimo tiene 800 km de diámetro. Los tres planetas menores ordenados de menor a mayor distancia del Sol son: Ceres, Plutón y UB313.
Los satélites son astros opacos redondos que giran alrededor de un pla- neta o de un planeta enano. La Tierra posee un satélite, llamado Luna, y Marte tiene dos satélites, denominados Fobos y Deimos.
4.3 Asteroides, meteoritos y cometas
Los asteroides son cuerpos celestes opacos pequeños (inferiores a 800 km de diámetro) que, al igual que los planetas, giran alrededor del Sol. Se conocen más de 2 000 asteroides; casi todos ellos son rocosos y la mayor parte se mueve en órbitas situadas entre Marte y Júpiter, en el llamado «cinturón de asteroides».
Los meteoritos son cuerpos celestes que atraviesan la atmósfera terrestre. Al rozar con el aire entran en incandescencia; los más grandes llegan a impactar sobre la superficie terrestre y los más pequeños se desintegran antes de llegar a ella. Originan surcos luminosos de escasa duración denominados estrellas fugaces.
Los cometas son astros de poca masa que giran alrededor del Sol en órbitas muy alargadas. Sólo son visibles cuando se aproximan al Sol, debido a que, al ser calentados por él, se origina una cola de gases y polvo que queda iluminada.
El sistema solar es el sistema planetario formado por la estrella central, llamada Sol, y el conjunto de astros opacos que giran a su alrededor, atraídos por su fuerza de gravedad. Estos astros son: 8 planetas, 3 planetas menores, 61 satélites y numerosos asteroides, meteoritos y cometas.
El sistema solar se encuentra en uno de los brazos de la Vía Láctea.
4.1 El Sol
El Sol es una estrella enana de color amarillo. Su temperatura interna es de 15 000 000 oC y la de su superficie es de 5 500 oC. En su núcleo, los áto- mos de hidrógeno reaccionan entre sí constantemente, originando otro elemento, el helio, y produciendo una inmensa cantidad de energía, que asciende a la superficie y desde allí se transmite en forma de luz y calor.
El Sol se formó hace unos 4 600 millones de años, a partir de una acu- mulación de gas y polvo cósmico, cuyo hidrógeno rápidamente empezó a reaccionar y liberar energía. Cuando se agote todo su hidrógeno, dentro de otros 4 600 millones de años, el Sol se apagará.
4.2 Planetas, planetas menores y satélites
Un planeta es un astro opaco redondo que gira alrededor del Sol y que domina su entorno. Esto quiere decir que su masa es suficientemente grande como para atraer la mayor parte de la materia que se aproxime a él. Los ocho planetas del sistema solar, ordenados de menor a mayor distancia del Sol son: Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno.
Un planeta menor es un astro opaco redondo que gira alrededor del Sol y que no domina su entorno, aunque como mínimo tiene 800 km de diámetro. Los tres planetas menores ordenados de menor a mayor distancia del Sol son: Ceres, Plutón y UB313.
Los satélites son astros opacos redondos que giran alrededor de un pla- neta o de un planeta enano. La Tierra posee un satélite, llamado Luna, y Marte tiene dos satélites, denominados Fobos y Deimos.
4.3 Asteroides, meteoritos y cometas
Los asteroides son cuerpos celestes opacos pequeños (inferiores a 800 km de diámetro) que, al igual que los planetas, giran alrededor del Sol. Se conocen más de 2 000 asteroides; casi todos ellos son rocosos y la mayor parte se mueve en órbitas situadas entre Marte y Júpiter, en el llamado «cinturón de asteroides».
Los meteoritos son cuerpos celestes que atraviesan la atmósfera terrestre. Al rozar con el aire entran en incandescencia; los más grandes llegan a impactar sobre la superficie terrestre y los más pequeños se desintegran antes de llegar a ella. Originan surcos luminosos de escasa duración denominados estrellas fugaces.
Los cometas son astros de poca masa que giran alrededor del Sol en órbitas muy alargadas. Sólo son visibles cuando se aproximan al Sol, debido a que, al ser calentados por él, se origina una cola de gases y polvo que queda iluminada.

METEORITOS




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